Investigadores argentinos contribuirán a descifrar el genoma de trigo

trigo

Argentina participa en el consorcio internacional de secuenciación del genoma de trigo: a través de una colaboración entre investigadores del INTA y CONICET se inició la secuenciación y análisis de uno de los 21 cromosomas (número básico) que constituyen el genoma del trigo pan. Con esto Argentina se integra a un consorcio de 18 países cuyo objetivo es establecer la estructura y el funcionamiento de todos los genes de este importante cereal. Argentina es el único país de Latinoamérica que participa del consorcio.

El trigo es uno de los cereales más importantes a nivel mundial. Su importancia social es enorme, ya que el 55% de los carbohidratos consumidos por el hombre provienen del mismo. Si bien el uso del trigo es tan antiguo como la historia de la humanidad, el mejoramiento genético ha ido modificándolo de manera de adaptarlo a las distintas necesidades humanas y a las distintas regiones del mundo. Para ello las técnicas de mejoramiento han ido evolucionando constantemente.

Hoy, la secuenciación de genomas es una poderosa herramienta que puede ayudar a obtener variedades de trigo que sean más resistentes a las enfermedades y a la influencia del clima y el medio ambiente, lo que permitiría cosechas más abundantes y la estabilidad de los precios de los alimentos. Pero ¿cómo descifrar una secuencia de nucleótidos en código de cuatro letras (genoma de trigo) puede traducirse en mayores rendimientos y calidades de trigos? Porque permitiría el hallazgo de nuevos genes y marcadores que orientarían las cruzas en programas de mejoramiento, la transferencia de genes, etc.

Conocer la secuencia del genoma de un organismo representa un atajo valioso que ayuda a encontrar los genes más fácil y rápidamente, como escalón inicial para explorar la variabilidad natural existente en cada uno de ellos, comprender el rol que cumplen y cómo interactúan entre ellos. Sin embargo, con aproximadamente 17000 millones de bases, el genoma de trigo es uno de los más grandes entre las plantas, 5.6 veces más grande aún que el genoma humano (3000 millones de bases). Descifrar los secretos del mismo es estratégico para el mejoramiento del cereal, pero a la vez un desafío mayúsculo para la ciencia.

Para lograr esta meta en el año 2005 se creó un Consorcio Internacional (IWGSC, por sus siglas en ingles) constituido por 17 países, al que Argentina se sumó a fines del 2010 y es el único país latinoamericano presente en dicho consorcio. Pertenecer al mismo es estratégico, ya que implica un liderazgo regional en genómica de trigo y brinda a los investigadores y mejoradores locales acceso a la información generada en el resto de los cromosomas que integran el genoma.

Con financiación de INTA y CONICET, un grupo de investigadores de ambas instituciones, se ocupará de la secuenciación y posterior análisis de los 700 millones de bases que componen el cromosoma 4D. Para ello cuenta actualmente con un servicio de pirosecuenciación de última generación del INDEAR, además del apoyo de grupos especializados en bioinformática del consorcio IWGSC.

Líderes del proyecto:
Marcelo Helguera:  mhelguera@mjuarez.inta.gov.ar
Viviana Echenique: echeniq@criba.edu.ar
Gabriela Tranquilli: gtranquilli@cnia.inta.gov.ar
Norma Paniego: npaniego@cnia.inta.gov.ar

Sitios web: http://www.wheatgenome.org/Projects/IWGSC-Bread-Wheat-Projects/Sequencing/Whole-Chromosome-Survey-Sequencing/4D-Chromosome-Survey-Sequencing